¿Qué exige la UAF respecto de los PEPs?

Hugo Valenzuela
¿Qué exige la UAF respecto de los PEPs?
En Chile, la Unidad de Análisis Financiero (UAF) tiene un rol clave en la prevención del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo. Una de sus obligaciones más relevantes para las empresas es la identificación y gestión de las Personas Expuestas Políticamente (PEPs).
El concepto de PEP no es nuevo, pero la regulación ha evolucionado para cerrarle el paso a las operaciones sospechosas que pueden esconder corrupción, fraude o desvíos de fondos públicos. Si tu empresa está dentro de las “entidades obligadas” por la UAF, como bancos, corredoras de bolsa, inmobiliarias, casinos, notarios, entre otras, el cumplimiento de estas normas no es opcional.
¿Quién es considerado PEP según la UAF?
La definición es amplia y abarca tanto a personas en funciones públicas relevantes como a sus familiares cercanos y colaboradores. Según la normativa, incluye:
Presidentes, ministros, parlamentarios y otras autoridades del Estado.
Altos cargos en empresas públicas.
Directivos de partidos políticos.
Jueces, fiscales y otras figuras del poder judicial.
Familiares y personas estrechamente vinculadas (lo que se denomina entorno cercano).
Esto significa que no solo la persona en el cargo es relevante, sino también sus conexiones, porque ahí puede estar el riesgo oculto.
Obligaciones concretas que establece la UAF
La normativa de la UAF exige que las entidades obligadas:
Identifiquen si un cliente, proveedor o socio es PEP antes de establecer una relación comercial (due diligence inicial).
Evalúen el nivel de riesgo que representa, considerando el cargo, el país, la naturaleza de la transacción y su historial.
Apliquen medidas de debida diligencia reforzada, como mayor frecuencia de monitoreo, solicitud de documentación adicional y trazabilidad de los fondos.
Mantengan registros actualizados y los conserven por al menos 5 años.
Reporten a la UAF cualquier operación sospechosa, independiente de su monto.
En otras palabras, la UAF no pide solo “saber quién es quién”, sino implementar un sistema vivo de monitoreo.
¿Qué pasa si no cumples?
Ignorar estas exigencias no solo expone a multas que pueden superar las UF 5.000, sino que abre la puerta a un daño reputacional difícil de revertir. Casos recientes en la región muestran cómo la falta de control sobre PEPs ha derivado en titulares negativos y pérdida de confianza de inversionistas.
La UAF tiene la facultad de fiscalizar, requerir información y sancionar. Y aunque no todos los casos terminan en condena judicial, la exposición mediática por un mal manejo de PEP puede tener consecuencias duraderas.
4. Tendencia: tecnología y colaboración
Cada vez más, las empresas recurren a herramientas tecnológicas para cumplir con la UAF de forma eficiente. Sistemas de screaping automatizado y bases de datos globales permiten detectar en segundos si un nombre aparece en listas PEP o en sanciones internacionales.
Además, la colaboración público-privada es clave. Como señala la propia UAF en sus guías, la detección temprana de riesgos asociados a PEPs es una tarea compartida entre autoridades, empresas y profesionales del compliance.
Anticiparse es la solución
En un entorno regulatorio más exigente y con mayor escrutinio público, el cumplimiento estricto de las exigencias de la UAF es el mínimo indispensable. El verdadero valor está en anticipar riesgos, construir cultura de integridad y usar la información para tomar mejores decisiones de negocio.
El manejo responsable de PEPs no es solo un deber legal: es una inversión en la sostenibilidad y reputación de tu empresa. Como decimos en Check Auditor, “no basta con identificar, hay que entender el riesgo y gestionarlo de principio a fin”.
